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Firma digital del consentimiento informado: cómo elegir un sistema legalmente robusto y usable

Firma digital del consentimiento informado: cómo elegir un sistema legalmente robusto y usable

Hoy en día que la digitalización de documentos y la transformación digital son requisitos imprescindibles para cualquier sector, la digitalización del consentimiento informado se hace necesaria para todas las entidades sanitarias.

El consentimiento informado requiere la forma escrita en determinados supuestos, lo que implica a su vez la necesidad de obtener la firma del paciente como prueba de su conformidad.

Esta necesidad de incluir la firma manuscrita nos pone delante a dos soluciones: la digitalización de documentos o el uso de herramientas digitales cómo la firma electrónica para la firma del consentimiento informado.

La digitalización de un documento en papel implica un cambio de formato, y un cambio de formato suele representar pérdida de información y, en consecuencia, pérdida de capacidad probatoria y, por lo tanto, no es recomendable. Sin embargo, la utilización de soluciones de firma electrónica hace que no sea necesario un cambio de formato posterior, ya que el documento desde el inicio es electrónico y continua su ciclo de vida como tal.

Analizamos la validez de la firma digital del consentimiento informado desde un punto de vista jurídico, cuáles son las ventajas de firmar electrónicamente estos documentos sensibles y cómo elegir un sistema de firma válido y apto para estos casos.

¿Se puede usar la firma electrónica para el consentimiento informado?

El consentimiento informado está definido y regulado de forma general en España por el artículo 8 de la Ley 41/2002:

“Artículo 8. Consentimiento informado.

1. Toda actuación en el ámbito de la salud de un paciente necesita el consentimiento libre y voluntario del afectado, una vez que, recibida la información prevista en el artículo 4, haya valorado las opciones propias del caso.

2. El consentimiento será verbal por regla general. Sin embargo, se prestará por escrito en los casos siguientes: intervención quirúrgica, procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasores y, en general, aplicación de procedimientos que suponen riesgos o inconvenientes de notoria y previsible repercusión negativa sobre la salud del paciente.

Por otro lado, el actual Reglamento eIDAS es claro respecto a la validez de las firmas electrónicas o digitales:

“Los Estados miembros velarán por que no se niegue eficacia jurídica, ni la admisibilidad como prueba en procedimientos judiciales, a la firma electrónica por el mero hecho de que: ésta se presente en forma electrónica, o no se base en un certificado reconocido, o no se base en un certificado expedido por un proveedor de servicios de certificación acreditado, o no esté creada por un dispositivo seguro de creación de firma.”

Por lo tanto, las firmas electrónicas son válidas para la firma del consentimiento informado.


¿Cuáles son las ventajas de usar la firma digital para el consentimiento informado?

    • Simplifica la comprensión de la información por parte del paciente y mejora la relación con el profesional.
    • Agiliza los procesos al no requerir impresión y solo tener que firmar sobre un dispositivo.
    • Permite la reducción de costes: ahorro de impresión, archivo físico, envíos, tiempo de procesos… y supone un beneficio no solo en lo económico, sino también en el impacto medioambiental.
    • Reduce la posibilidad de errores como la pérdida de información (papel).

Aunque todas las firmas electrónicas son en principio válidas para la firma del consentimiento informado, es cierto que existen firmas electrónicas legalmente más robustas y más usables, dos elementos esenciales para la firma de documentos sensibles. El problema está en reconocerlas y evaluar correctamente usabilidad y seguridad.


¿Por qué VIDsigner es la firma electrónica más óptima para la firma del consentimiento informado y otros documentos sensibles?

    1. Garantía de que el paciente puede ver lo que está firmando (WYSIWYS): un requisito imprescindible para la firma del consentimiento informado y un característica de la que no disponen los pads de firma.
    2. Seguridad legal: al ser un servicio y no un producto es más seguro legalmente. Además, cumplimos con los requerimientos más exigentes.
    3. Responsabilidad jurídica: en VIDsigner nos responsabilizamos de los riesgos jurídicos asociados al servicio y contamos con expertos legales en PKI y firma electrónica.
    4. Integración con otros softwares: nuestra firma electrónica cuenta con más de 500 clientes en centros sanitarios y 60 integraciones via API Rest.
    5. Solución flexible: VIDsigner se adapta a cualquier escenario, ofreciendo distintos tipos de firma que se combinan entre sí para adaptarse a las necesidades de equipos y personas.
    6. Reconocido internacionalmente: el servicio de firma de VIDsigner está distinguido entre las 10 Mejores Soluciones de Europa que Mejoran la Relación con el Paciente.

El servicio de firma electrónica VIDsigner da respuesta a las necesidades del sector sanitario respecto a la obtención del consentimiento informado del paciente y su ratificación por el facultativo, ya que las firmas realizadas con VIDsigner gozan del máximo valor legal y permiten el uso conjunto en un mismo documento tanto de firma electrónica avanzada para el paciente, a partir del proceso de captura de la firma electrónica manuscrita (BIO signature), como de firma centralizada con el certificado cualificado del facultativo. Todo ello sin trasladar al paciente la complejidad tecnológica de las firmas electrónicas al uso.


No hay transformación digital sin desmaterialización del consentimiento informado, pero lo más importante es que tenga la máxima seguridad jurídica

Cómo hemos visto, la utilización de un servicio de firma electrónica para la firma del consentimiento informado y documentos sensibles no solo es legalmente válido, sino que simplifica y agiliza el proceso asegurando que el paciente se sienta cómodo con lo que firma y cómo lo está firmando.

Pero no todas las firmas electrónicas son iguales, como hemos repetido en más ocasiones hay firmas electrónicas legalmente validas y adecuadas a cada escenario de uso. Por eso es importante, a la hora de elegir un sistema de firma electrónica, seleccionar las herramientas que sean capaces de compaginar de forma más eficiente usabilidad y seguridad jurídica, cumpliendo las más exigentes garantías legales en la firma del consentimiento informado y otros documentos confidenciales.

Si estás buscando una solución de firma digital para tu empresa o servicio, puedes pedir más información y te recomendaremos la que mejor se ajuste a tu negocio.

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